jueves, 17 de septiembre de 2026

El Infinito. El Universo y la Información


El otro día leía una artículo que dejaba entender que el infinito no existe, que solo es un producto de nuestra imaginación para explicar los límites de determinadas funciones, y esto se debe exclusivamente a la dificultad que tenemos para imaginar el infinito en alguna forma, como por ejemplo imaginar un campo sin barreras, ya que en todos nuestros aprendizajes, estos vienen siempre condicionados por los límites físicos de nuestro entorno inmediato, por ejemplo, si hay una pared, siempre imaginamos que debe haber algo detrás de ella, y es que en nuestra experiencia diaria siempre hay algo detrás de las paredes.

Entonces, ¿Como podríamos aceptar una idea del infinito sin necesidad de asumirla como tal?, ¿Que ejemplo sería más válido para comprender su naturaleza?. 

Para mi, el razonamiento para hallar comprensión a esta naturaleza está en la esencia del Universo, la Energía.

La energía, es de aquellos conceptos que cuanto más la estudiamos, más nos damos cuenta de que son infinitos en si mismos. Por un lado, ni se crea ni se destruye, no tiene ni principio ni fin, se expande o se comprime en su relación con el espacio y también tiene la capacidad de acumularse en un punto aumentado su cantidad, y es que la energía es de esas cosas que no ocupan un lugar definido en el espacio, tiene la extraña propiedad de superponerse, de estar en un lugar compartido cuando existe la armonía, siendo capaz de sumar como ocurre en todos los campos, y permanecer eterna desde nuestra óptica experimental de principio y fin, así que pienso que si nos fijamos en la energía, nos damos rápidamente cuenta de que la definición le va como anillo al dedo, y es que desde la perspectiva eterna, no es difícil imaginar que el infinito es una característica que se debe dar en todas las cosas que no posean ni principio ni final, y sí tenemos que la energía es infinita y que el Universo en su totalidad está hecho de energía, es evidente que el Universo también será infinito, ocupando y definiendo el espacio en la medida que se expanda.

Otro ejemplo un poco más complejo de la idea del infinito lo podemos encontrar en las redes neuronales. En estas, al principio, en su constitución, necesitamos una gran cantidad de neuronas para  representar y procesar información a medida que deseamos ganar concreción, pero a partir de un umbral, esta proporcionalidad comienza a minorar claramente hasta alcanzar invertirse, de manera que  la capacidad de representación comienza a crecer de una manera exponencial en su relación con el numero de neuronas, y esto es porque las redes neuronales, también poseen la propiedad de superponer, en este caso, superponer información, perdiéndose como ocurre en todas las superposiciones, la proporcionalidad voluminosa que se daba en los anteriores sistemas de almacenamiento de información, pudiendo alcanzar de este modo el infinito la información representada, haciendo gala del dicho "el saber no ocupa lugar".

sábado, 5 de septiembre de 2026

El tejido espacial de Euclides y Lagrange.

El origen de la visión del tejido espacial.

Todos conocemos la geometría euclidiana, esa cuadricula plana o tridimensional que nos sirve para estudiar el espacio, y luego tenemos las geometrías no euclidiana, como las aportaciones hechas por Josep-Louis Langrage, de la que pretendo hablar en este artículo.

También existe la relatividad de Albert Einstein pero pienso que ahora, y aquí, no es necesaria mencionarla para la finalidad de esta pequeña entrada.

La visión de Langrage y su geometría para hallar los puntos de Langrage es una geometría de campos de fuerza edificada respecto a los focos relativos de las mismas, combinando la cuadrícula euclidiana con una geometría radial. La finalidad principal era representar con facilidad los campos de fuerza y agilizar de estamanera la localización de los denominados puntos de Langrage mediante el uso de multiplicadores.

Lo mejor para mi es ver este proceso con imágenes...

En esta primera imagen, se muestra una representación escalar de la inversa del cuadrado de la distancia que se da en todo los campos por el simple hecho de ser radialmente focal.


En esta segunda se ha incorporado una masa, que es como multiplicar la primera por el valor de la masa, cambiando dimensionalmente la escala de la fuerza que ejerce el campo de la masa en el espacio sin dejar de seguir la premisa de la inversa del cuadrado de la distancia, es decir, cambiando solo su escala.


Y en esta última, se han incorporado los vectores de la aceleración obtenidos de la pendiente "derivada" que está en función a la distancia respecto al foco.

Al final, hemos creado una imagen plana bidimensional de los campos interpretada desde nuestra óptica terrestre, donde todo cae hacia un pozo representado con la gráfica de la función, utilizada para dibujar un plano distorsionado del supuesto tejido espacial que cae hacia el centro de las masas, aunque en la realidad, no existe ningún plano y todas las fuerzas que apuntan al foco son lineales desde todos los puntos del espacio.

Si incorporamos el Tiempo a las cuadrículas distorsionadas como pozo gravitacional, tenemos la percepción de que el tiempo y el espacio parecen distorsionarse, pero lo que cambia en verdad es la pendiente, pendiente de la función utilizada en este caso para representar la imagen de la pared curva del pozo que nos hemos imaginado. Pensar que es la regla del tiempo que utilizamos para medir y/o el espacio lo que se está dilatando es para mí un error clásico que surge de la interpretación visual que estamos realizando desde esta óptica cercana que es nuestra experiencia terrenal de la fuerza de la gravedad y parece que se nos olvida contemplar alguna que otra variable o perspectiva que nos permita verlo de otra manera. 

Pienso que si vemos el campo como una densidad que disminuye en la distancia y la aceleración la representamos en base a ésta en vez de la utilizar la pendiente visual de la función, nos ahorraríamos muchas de las posibles confusiones que nos podemos crear al imaginarlo de la manera actual: la visión espacial de un universo mallado, plano y lleno de pozos, ya que en la realidad, no existe más pendiente que la que dibujamos sobre el papel para representar la función.

Nota:

Se que suena muy a ciencia ficción que, en estructuras particulares, es muy probable que los puntos de Langraje 3D sean aquellos puntos de estabilidad estructural que permitiría el posicionamiento arquitectónico de las partículas que convierte un cúmulo de partículas en materia. Puntos espaciales que alterarían el campo "μ" al incorporar en estos nuevas partículas, dando origen a nuevos puntos de anclaje de Langrage. Esto seria según la idea de que en toda partícula, lo que realmente se mueve es el campo de la misma y no su foco y seria debido a que toda su energía esta sostenida en su movimiento angular espín, de ahí que observemos que vibren, siendo el posicionamiento de esta estable solo en algunos de los puntos espaciales 3D de Langrage que se definen dentro de la estructura en la cual se halla integrada, dejando de lado el concepto de los orbitales que a mi parecer se sustenta poco si tenemos en cuenta el posible origen de las vibraciones observadas en el universo subatómico y pensamo más como Tensores, que seria más acorde con el resultado de la interacción de los campos. Se me ocurre también que sería posible crear un programa que nos permitiera jugar con estos puntos de Langrage en un entorno tridimensional, visualizar sus campos, contemplar las propiedades de cada tipo de partículas, crear estructuras y comprobar su estabilidad,... como si de un Tetris particular se tratase, comprobando qué estructuras particulares podrían ser más estables con capacidad de alcanzar de este modo el estatus de material, haciendo de todo esto un juego, tal y como ya se hizo en la química para hacer más motivador su aprendizaje.

Y hasta aquí.